357: Siri por fin cumple lo que prometió
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Llegaron las betas de iOS 27 y, con ellas, la oportunidad de poner a prueba todo lo que Apple presentó en el WWDC. El evento giró en torno a tres grandes temas: unos controles parentales completamente repensados, un año dedicado a optimización y refinamiento al estilo Snow Leopard, y la verdadera estrella, el nuevo Apple Intelligence con Siri AI que por fin cumple la promesa que Apple hizo hace dos años, y que sorprendentemente funciona desde el primer día.
Controles parentales: más marketing que novedad
Apple dedicó cerca de veinte minutos del evento a las nuevas herramientas de control parental, un bloque que se sintió largo para lo que aportó. La compañía repensó por completo el modelo anterior basado en Screen Time, que arrastraba problemas conocidos (como contar tiempo de una pestaña abierta en Safari aunque no se estuviera usando). Ahora los padres reciben configuraciones por defecto basadas en recomendaciones de grupos de expertos según la edad del niño, que sirven como punto de partida ajustable: qué apps instalar, qué páginas visitar, compras dentro de apps, y peticiones que llegan por iMessage para aprobar o rechazar.
Visto fríamente, el bloque tiene una lógica de marketing clara: Apple quiere que los padres confíen lo suficiente para darle un iPhone a sus hijos desde temprano, en lugar de un teléfono básico de solo llamadas, capturando así futuros usuarios del ecosistema. Para desarrolladores sí hay algo interesante: una API de cuentas infantiles que permite detectar el tipo de cuenta y limitar funciones específicas dentro de una app, en lugar de restringir la aplicación entera por edad. Esto da mucha más flexibilidad, por ejemplo para mostrar publicidad solo a cuentas de adultos sin bloquear toda la app a menores.
Un año Snow Leopard: optimización y refinamiento
El segundo gran tema evoca aquel macOS Snow Leopard que, en lugar de funciones nuevas, se dedicó a optimizar y pulir lo existente. La diferencia se siente de inmediato: las animaciones son mucho más rápidas, abrir y cambiar de aplicaciones es más ágil, y hasta el buscador de apps responde al instante donde antes había un pequeño retraso. En un iPad M4 todo se percibe más fluido.
Los refinamientos cosméticos acompañan la optimización. En el iPhone ahora se puede elegir el nivel de transparencia del Liquid Glass, la queja más común desde su llegada, especialmente en Mac. En macOS corrigieron por fin la curvatura de las esquinas de las ventanas: antes las apps optimizadas tenían esquinas suaves tipo iPad mientras las no optimizadas mantenían el radio antiguo, creando una inconsistencia visible; ahora todas comparten la nueva curvatura. La barra lateral del Mac y el iPad vuelve al diseño de arriba a abajo, con menos transparencia y la sección seleccionada en negrita, facilitando distinguir el contenido. Y los iconos recibieron una mano de pintura con colores más vivos aprovechando HDR, aunque algunos resultan demasiado llamativos en esta primera beta y seguramente se irán refinando.
Apple Intelligence: el Siri que prometieron hace dos años
El tercer tema es el que más expectativa generaba, y por buenas razones. El nuevo Siri AI, potenciado por Apple Intelligence (con influencia de modelos de Google en su base), por fin hace lo que Apple prometió hace dos años y nunca pudo entregar. Lo más sorprendente es que funciona desde el primer día de la beta, algo que tomó por sorpresa a mucha gente tras la decepción anterior.
Los ejemplos hablan por sí solos. Pedirle que revise el historial de viajes entre Colombia y Estados Unidos guardado en una app, arme la lista de todos los vuelos y se la envíe a un hermano por mensaje: lo hizo sin fricción, interactuando con la información dentro de la aplicación. Pedirle organizar en una nota todas las reservas de un viaje de fin de semana, y reunió la del hotel, el carro y una actividad en un solo lugar. Preguntarle a qué hora era una cita en la peluquería, y la encontró buscando en el correo. Siri ahora sabe lo que estás viendo en pantalla, puede interactuar con tus mensajes, correo y aplicaciones que exponen sus intents al sistema, y se ha vuelto lo bastante confiable como para empezar a integrarlo en el uso diario. En el evento, Apple mostró las peticiones completas en tiempo real, sin cortes ni aceleraciones, una señal de cuidado tras prometer de más hace dos años.
No todo es perfecto. La integración en la app Atajos es decepcionante: genera atajos sencillos para principiantes, pero ante cualquier tarea compleja remite a editarlo a mano, lejos de lo que haría un modelo como ChatGPT o Gemini. Y hay un asterisco geográfico: en la Unión Europea solo funciona en Mac, y obliga a cambiar el idioma del sistema y de Siri a inglés. Conviene aclarar que no es la UE quien lo prohíbe; es una decisión conservadora de Apple frente al Digital Markets Act, en contraste con Google o Samsung que suelen lanzar y luego negociar. El Mac, al no considerarse gatekeeper bajo el DMA, sí permite usar el nuevo Siri.
Fotos: extensión útil, perspectiva floja
La última gran sección fue Fotos, con dos funciones de edición por IA además de un Playground mejorado que ahora genera imágenes realistas (aunque su utilidad real sigue siendo dudosa). La primera función expande la imagen rellenando hacia arriba o abajo, ideal para lograr un encuadre cuadrado perfecto en un post de Instagram; funciona bastante bien para encuadrar, aunque se inventa contenido, así que no es para fotos de recuerdo. La segunda cambia el ángulo aparente de la toma usando información espacial, pero aquí los resultados son flojos: cabezas y pelo se deforman, especialmente en fotos de un iPhone Air sin segunda cámara.
Un detalle técnico fascinante: al expandir el encuadre de un selfie, Apple no solo recurre a la IA, sino que aprovecha información extra guardada en el archivo. Como los nuevos iPhones usan un sensor cuadrado y guardan más datos de los que muestran, al ampliar reaparecen objetos que estaban fuera de cuadro, algo imposible de recrear si no estuvieran realmente capturados. En resumen, este fue un año enfocado en optimizar y cumplir promesas pendientes, y el nuevo Siri es la mejor muestra de que Apple, por fin, está entregando.




