369: La Mac táctil que Jobs no quería
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Apple presentó el MacBook Pro OLED con pantalla táctil, justo lo que Steve Jobs dijo en 2010 que no tenía sentido en un portátil. Fue una semana de anuncios escalonados: el lunes llegó un iPad mini OLED, el martes el chip M6 en el MacBook Pro base y el iMac, y el miércoles el plato fuerte, el mismo día en que Amazon presentó su nueva línea Echo. Antes de entrar en materia, una actualización y una recomendación. Guillermo canceló su iPhone Duo, que nunca llegó, y esperará al Duo 2. Y para quien quiera repasar la historia de la compañía, Apple: The First 50 Years, de David Pogue, es largo pero muy fácil de leer.
iPad mini OLED: muy bueno, pero a 699 dólares
El nuevo iPad mini crece de 8,3 a 8,5 pulgadas, estrena pantalla OLED y ofrece la opción de acabado nano-texture, aunque solo en los modelos de 256 y 512 GB y por 100 dólares más. Monta el chip A20 Pro, la cámara frontal se mueve al borde largo para las videollamadas en horizontal, sigue con Touch ID en el botón superior en lugar de Face ID y gana certificación IP67 contra agua y polvo. Lo que más se le critica es que se queda en 60 Hz, sin ProMotion.
El problema es el precio: arranca en 699 dólares, 100 más que el modelo anterior. Sumando un iPhone y este iPad mini con nano-texture, la cuenta queda tan cerca de un iPhone Duo que el plegable termina siendo una alternativa razonable. Hay que tener una razón muy concreta para justificarlo. Los dos usos que se le ven son como lector, donde el nano-texture ayuda pero un Kobo cuesta muchísimo menos, y como primera tableta para niños, donde el iPad básico de unos 300 dólares tiene más sentido.
El chip M6 llega al MacBook Pro base y al iMac
El anuncio del martes fue el más discreto: el MacBook Pro de 14 pulgadas base, desde 1.999 dólares, y el iMac, desde 1.499, pasan al chip M6. Como no existe todavía un M6 Pro ni un M6 Max, las configuraciones superiores siguen con M5 Pro y M5 Max, una mezcla algo rara dentro de la misma línea. Gracias al chip N1 suman Wi-Fi 7, Bluetooth 6 y Thread, y el iMac incorpora Ethernet de 2,5 Gb. Es una mejora bienvenida para el producto de entrada, nada más.
El MacBook Pro OLED: el hardware
El miércoles llegó lo importante: el MacBook Pro con pantalla PROLED XDR. Es una OLED tándem de dos capas, la misma tecnología del iPad Pro, con hasta 2.000 nits de brillo máximo y el contraste perfecto propio de OLED. El notch se reemplaza por una Dynamic Island, que no desaparece del todo; habría sido lógico esconder la cámara bajo la pantalla, como hizo Apple en la pantalla interna del iPhone Duo, pero eso quedará para una próxima generación.
Lo más atractivo, más allá de la pantalla, es el tamaño. El modelo de 16 pulgadas baja de 2,14 a 1,82 kilos, cerca de un 15% menos, y el de 14 pasa de unos 1,6 a 1,4 kilos. Además es un poco más delgado. Y vuelve un detalle con mucha nostalgia: la manzana del lado posterior de la tapa se ilumina otra vez, como en aquellas Mac de hace casi dos décadas. La duda razonable es térmica, porque un equipo más delgado puede limitar el rendimiento sostenido, aunque Apple rediseñó la ventilación. Habrá que esperar a las reseñas.
El precio es la otra cara. Estas versiones cuestan 400 dólares más que sus equivalentes mini LED: 2.899 dólares el de 14 pulgadas y 3.399 el de 16, arrancando con M5 Pro y 24 GB de memoria. En Finlandia, el de 14 pulgadas ronda los 3.450 euros. No hay forma de tener esta pantalla por debajo de los 3.000 dólares, y probablemente pasarán años antes de que llegue a la línea Air.
Una pantalla táctil en la Mac: el debate
La gran novedad es que la pantalla es táctil y admite gestos multitáctiles junto al trackpad. Apple adaptó macOS para que funcione bien con los dedos: los botones pequeños, como los de cerrar ventana, se agrandan al primer toque, y los menús abiertos con el dedo dejan más espacio entre opciones para reducir errores. Se puede desplazar y hacer zoom directamente sobre la pantalla. Eso sí, no es compatible con el Apple Pencil.
El contexto lo hace llamativo. En octubre de 2010, Steve Jobs explicó que las superficies táctiles no funcionan en vertical porque el brazo se cansa, y que por eso la Mac tenía trackpad. En 2012, Tim Cook rechazó la idea de fusionar el iPad y la Mac con aquella frase de que se puede combinar una tostadora y un refrigerador, pero que el resultado no le gustaría a nadie. En pocos meses, Apple rompió dos de esos dogmas: el iPhone Duo con soporte para Apple Pencil y ahora una Mac táctil. Si lo hizo, es porque el mercado lo pedía.
Quien usa un iPad en modo portátil sabe que de vez en cuando uno estira la mano para tocar la pantalla de forma natural, pero la mayor parte del tiempo trabaja con teclado y trackpad. Así parece estar pensado: una opción más, no el centro de la experiencia, y por eso Apple quizás la vendió más de la cuenta. Sin lápiz y con la pantalla en vertical, tampoco sirve para ilustradores. Lo que sí deja ver es lo cerca que está Apple del híbrido ideal: un iPad Pro que con teclado ejecute macOS y sin él vuelva a iPadOS. Tiene todas las piezas; falta saber cuándo se anima.
La línea Echo de Amazon: hasta tu habitación
Amazon presentó el mismo día su nueva familia Echo. El Echo Show 16 es una pantalla de 16 pulgadas para controlar el hogar, desde 499,99 dólares, o 569,99 con acabado antirreflejo nanomatte, que llega en diciembre e incluye un mapa de la casa en 3D con la ubicación de cada dispositivo. Frente al Home View de Apple, es más grande y más potente, pero comparte el mismo problema de fondo: al ser estática y depender de la corriente, haría falta tener varias repartidas por la casa para que valga la pena.
El Echo Dot, a 99,99 dólares, incorpora un extensor de red eero, interesante para quien ya tiene una red eero en casa, porque prácticamente regala el extensor. Lo que genera más reparos es el Echo Studio con cámara, a 249,99 dólares, que deja una vista del interior de la casa visible desde el teléfono. Y el Echo Time, un reloj de 199,99 dólares para la mesa de noche, con pantalla redonda y sin cámara, que usa ultrasonido para detectar la respiración y la presencia y despertarte en el momento de sueño más ligero dentro del rango que elijas.
Amazon asegura que todo está pensado con la privacidad en mente, pero su reputación la precede. Con un mapa 3D de la casa, una cámara en la sala y un sensor de sueño en la habitación, cuesta no pensar en un caballo de Troya de datos. No es difícil imaginar anuncios de pastillas para dormir después de varias malas noches. Ninguno de los dos quedó convencido.




