354: ¿Google acaba de matar a Whoop?
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Google lanza Fitbit Air, una banda de fitness por noventa y nueve dólares que en papel ofrece casi todo lo que da un Whoop, con una nueva aplicación de Google Health potenciada por inteligencia artificial y una suscripción a la mitad de precio que la competencia. Apple cierra una demanda colectiva de doscientos cincuenta millones de dólares por publicidad engañosa de Apple Intelligence. Meta lanza Spark, su nuevo modelo. Y Bose vuelve a la carga contra Sonos con tres nuevos altavoces premium.
El nuevo Fitbit Air y el problema de Whoop
Google lanzó una nueva banda bajo la marca Fitbit por noventa y nueve dólares que entra directo a competir con Whoop, una empresa que vende su pulsera con suscripción obligatoria de doscientos dólares al año. La banda pesa apenas doce gramos completa (cinco gramos solo el sensor), tiene una semana de batería e incluye los mismos sensores principales: pulsaciones, oxímetro, temperatura, acelerómetro. Sobre el papel, los únicos sensores que faltan respecto al Whoop más caro son los de electrocardiograma de la versión de quinientos dólares.
El cambio importante está en el software. Google va a abandonar la aplicación de Fitbit e integrar todo dentro de una nueva aplicación llamada Google Health, que también puede conectarse a Apple Health para consolidar datos de iPhone. La novedad estrella es un asistente de salud potenciado por IA que cuesta diez dólares al mes o cien al año, exactamente la mitad de lo que cobra Whoop. Este asistente toma todos los datos disponibles y entrega recomendaciones accionables, algo que aplicaciones como Apple Health nunca han hecho bien: tienen los datos almacenados, pero sin contexto ni recomendaciones útiles.
Un detalle pequeño pero importante: la banda de Google incluye un motor háptico de vibración, así que sirve también como despertador silencioso, algo que la rival Amazfit Helios no ofrecía. La banda es además mucho menos invasiva que un reloj para usar mientras se duerme, y compatible con iOS además de Android. El único punto débil potencial es que cierta información detallada (especialmente del sueño) probablemente requiera la suscripción para desbloquearse, similar al modelo de Oura Ring. La gran pregunta es cómo responderá Apple: los rumores apuntan a un Apple Health Plus inminente con suscripción al estilo Apple Fitness+, posiblemente este mismo año.
Apple paga $250 millones por publicidad engañosa de Apple Intelligence
A finales del 2024, Apple lanzó anuncios televisivos donde una actriz reconocida le hacía preguntas a Siri y la asistente respondía con conocimiento contextual completo de todo lo que había en el iPhone. Esos anuncios se retiraron de YouTube y de todas partes a las pocas semanas porque, simplemente, Siri nunca llegó a hacer eso. Tras casi dos años, las funciones prometidas siguen sin llegar.
Apple acaba de pactar un acuerdo de doscientos cincuenta millones de dólares por publicidad engañosa que cubre a quien compró un iPhone 15 o 16 entre el diez de junio de 2024 y marzo de 2025. Cada usuario afectado podría recibir entre veinticinco y cien dólares dependiendo de cuánta gente se sume. Para Apple, con sus reservas de efectivo de miles de millones, la cifra es prácticamente simbólica, pero sienta un precedente importante sobre las promesas exageradas en marketing de IA.
Apple ¿se quedó atrás o se posicionó para ganar?
Mientras Meta, Google, Microsoft, Amazon y OpenAI invierten cientos de miles de millones de dólares en infraestructura de inteligencia artificial, Apple ha invertido relativamente poco. La presión a finales de 2024 por mostrar algo después del lanzamiento de Apple Intelligence parece haber forzado anuncios prematuros que terminaron en demanda. Pero los rumores sobre iOS 27 sugieren una estrategia distinta: en lugar de construir su propia superinteligencia, Apple convertiría al iPhone en el «arnés» donde se conectan diferentes modelos de IA externos como Claude o Gemini.
Es una apuesta que solo el tiempo podrá juzgar. Si funciona, Apple habrá evitado decenas de miles de millones en inversión mientras la competencia financiaba la infraestructura por ellos. Si no, habrá quedado atrás de forma irreversible. La respuesta llegará en cinco años.
Meta Spark: otro intento, ahora con prisa
Llama, el modelo de Meta, nunca terminó de despegar frente a Anthropic y OpenAI. Esta semana, Meta anunció Spark, un modelo nuevo enfocado en tareas del día a día: reconocimiento de comida, identificación visual de objetos a través de las gafas Ray-Ban Meta, y asistencia integrada en WhatsApp, Instagram y Messenger. Tras una época rara en la que abandonó parcialmente el metaverso para reinvertir en IA y robar talento de competidores, este Spark es la primera prueba pública de esa estrategia.
Bose ataca a Sonos con tres altavoces premium
Bose anunció una nueva gama completa para retar directamente a Sonos. El Lifestyle Ultra a doscientos noventa y nueve dólares compite con el Sonos Era 100, pero añade un altavoz que apunta hacia arriba para un sonido más envolvente y se convierte en el primer altavoz fuera de Amazon en integrar Alexa Plus. La Ultra Soundbar a mil noventa y nueve dólares enfrenta directamente al Sonos Arc Ultra, e incluye altavoces verticales para Dolby Atmos. Y para completar el sistema, lanzaron un subwoofer Ultra Bass Module a ochocientos noventa y nueve dólares.
Los precios se acumulan rápido: barra y subwoofer juntos casi llegan a los dos mil dólares, una cifra alta incluso para audio premium. Las primeras impresiones de los reviewers indican que los bajos de la barra podrían quedarse cortos sin el subwoofer y que Sonos sigue siendo la opción más equilibrada para la mayoría. Pero para los fans fieles de Bose, la marca por fin ofrece un sistema completo que compite cara a cara con la familia Sonos. Por contraste, el pequeño Sonos Roam 2 sigue siendo un excelente compañero para baños y patios: sumergible, con AirPlay 2 estable y la ventaja de soportar tanto WiFi como Bluetooth simultáneamente, algo que las versiones anteriores no permitían.




